LLEGARÁ EL MOMENTO EN QUE TODO EXPLOTARÁ

Cada día que pasa soy más consciente de algo: en algún momento mucha gente, a su pesar, llegará a comprender sus actos hasta el día de hoy y sus cabezas, BOOM, explotarán.

Sé que es una quimera, igual que sé que descubrir la verdad no hace que alguien quiera pedir perdón o tratar de revertir lo creado indirecta o directamente, pero hemos llegado a un punto en nuestra sociedad en que lo único que permite a algunos seguir adelante es la idiotez o la maldad más perversa.

Los primeros, aquellos que basan su vida en el dogmatismo y la incapacidad para no aceptar la culpa o la opinión de los demás, son claramente subnormales profundos, unos lerdos sin cerebro que viven de las migas o lo que chupan de las suelas ajenas como si eso fuera todo un logro, y, por desgracia o alegría, cuando les llegue la explosión su única manera de reaccionar será o seguir con la farsa sólos y reventándose la cabeza contra la pared, o mediante el suicidio (en ambas opciones mueren física o intelectualmente, así que me vale).

Pero los peores son los segundos, aquellos que necesitan que nuestras vidas continúen en una espiral de tonterías y sinsentidos, porque incluso si alguna les afecta a ellos NO PASA NADA, porque siempre podrán echarle la culpa de sus errores y problemas legales y de argumentación a los demás, a sus enemigos, y en cuanto queramos darnos cuentan volverán a estar delante del atril vomitando imbecilidades a los imbéciles.

Pero, como he dicho, la explosión está al caer. La hipocresía de algunos de sus “argumentos” acaban salpicando la lógica más elemental y, al mismo tiempo, a las bases mismas de muchos de ellos, lo que les obliga no solo a negar su pasado o tratar de borrar las palabras pronunciadas hace años, sino que encima confían tanto en el estupidez de quienes les siguen que se creen inmunes.

O al menos, y lo saben, durante un breve periodo de tiempo.

Nuestro presente es así: mujeres que niegan la sexualidad al mismo tiempo que señalan a los hombres como asesinos, terroristas que piden perdón por la existencia de asesinos que han negado mil veces tener de su lado, gente del pueblo que defiende la sanidad pública y la libertad al tiempo que atacan hospitales o censuran libros y discursos contrarios a los suyos, periodistas y escritores basando su sustento en tergiversar la verdad al tiempo que se abanderan como verdaderos defensores de la democracia, nacionalistas que insultan como fascistas a otros nacionalistas, machistas de manual defendiendo con uñas a dientes a las mujeres porque consideran que ellas son incapaces de hacerlo sólas, líderes que piden transparencia común y entrega ocultando los gastos de sus fiestas y viajes privados, prometedores profesionales de causas que saben imposibles pero crean esperanzas de las que viven… y podría seguir y seguir.

La explosión es inminente, a pesar de no ser provocada por el movimiento social (a estas alturas, y debido a todo lo vivido el año pasado, muchos no saben ni dar un paso sin el permito del papi estado), porque hay un límite de mentiras y de contra argumentación propia que un sistema puede soportar, que un estado puede tolerar, e igual que el socialismo que está siendo devorado por la cultura progresista, nuestras vidas pronto van a explotar.

¿Dónde va a pillarte cuando esto pase?, eso es lo único que debe preocuparte…

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